Esta casa es mía: ¿Quién teme al lobo feroz?

En el capítulo 9 de Esta casa es mía, nos desplazamos a tierrae granadinas para conocer dos casas construidas con materiales reciclados y de forma ecológica.

La primera de ellas está hecha con balas de paja y aunque al principio ayudaron a construirla 22 personas de forma voluntaria, actualmente la están haciendo ente León y Jackie. Para realizarla es necesario un tipo de bala de paja especial que esté más comprimido de lo normal. El procedimiento supone que una vez que se coloca la bala y se extiende la mezcla, es necesario dar golpes con la maza para que se fije bien, y después cortar con una máquina las imperfecciones.

La casa tiene 80 metros cuadrados y en total se han usado 350 balas de paja para hacer las paredes y 300 para el techo, además de muchas horas. En el techo se han usado también postes de teléfono como vigas, bambú y una cobertura impermeable. En los alrededores también han constreñido una piscina con materiales ecológicos y forma de corazón.

La segunda, está ubicada en otro lugar de Granada, Torvizcón. Su propietaria y constructora, Lizzie, forma parte junto a más personas que la ayudan, del proyecto WWOOF.es, que promueve la construcción de ecocasas.

Así, está creando su propia casa usando neumáticos reciclados en cuyo interior pone grava para que sean más resistentes. Después hace un revestimiento con cal y en general, todos los materiales que usa para hacer cualquier cosa dentro de su casa son reutilizados: latas, botellas…Para el techo, que es más caro, utiliza bambú y caucho. Actualmente, su casa no está terminada y piensa ampliarla y ponerle luz eléctrica. También los alimentos los obtiene de la naturaleza, por ejemplo, gracias a los huevos que ponen sus gallinas. Además, sus mascotas son muy originales: llamas.

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