Las mejores películas suecas contemporáneas

La última película de Ingmar Bergman, Tokyo Sonata, se estrenó en televisión en 2007. Lo hizo de manera póstuma. La aportación del sensacional cineasta sueco, uno de los más grandes de la historia, al nuevo milenio llegó precisamente con tres largometrajes para la pequeña pantalla, entre los que se encontraba Saraband (2003). Su muerte también marcó un cierre para una industria que vivió su apogeo a la par del auge artístico del director de Upsala; etapa en la que consiguió trece candidaturas al Oscar para el país escandinavo, que se materializaron en cuatro estatuillas.

Sobreponerse a la partida de un director como Bergman no resulta sencillo. Aun con ello, Suecia, se ha erigido en una de las grandes potencias fílmicas del viejo continente. Apoyada en dos grandes festivales (Göteborg y Estocolmo) y en la aparición de cineastas como Ruben Östlund que, valga la paradoja, emulan a la némesis artística de Bergman: Bo Wilderberg, un autor más cercano al sarcasmo y a la desmitificación que al existencialismo bergmaniano.

A continuación, les presentamos las grandes películas suecas del siglo XXI.

Déjame entrar, 2008

La sensacional adaptación de la novela homónima de John Ajvide Lindqvist, que narra la unión entre une vampiro y un humano adolescente, emergió como una de las primeras grandes cintas de este siglo gracias a su factura técnica y sensibilidad. Fue nominada el European Film Award a mejor película.

películas noruegas contemporáneas

Lilja Forever, 2002

Semanas atrás conocíamos el retorno a la primera línea de dirección de Lukas Moodysson, con una segunda parte de Fucking Åmål. Una de las grandes promesas del cine sueco (y europeo) nos maravilló a comienzos de nuevo milenio con este retrato de la prostitución protagonizado por una brillante Oksana Akinshina. 

Searching for Sugarman, 2012

El desaparecido cineasta estocolmés Malik Bendjelloul dirigió uno de los hitos del cine documental de nuestro tiempo. Un viaje que seguía la estela del músico Sixto Rodríguez, un hombre que vivió el éxito y desapareció de la noche a la mañana. El filme consiguió, entre muchos premios, el Oscar a mejor película documental.

Fuerza mayor, 2014

Finalizamos citando la película que le procuró la fama a Ruben Östlund, en la previa de sus dos Palmas de Oro consecutivas. Su antepenúltimo filme narra los efectos que produce en una familia la huida del paterfamilias cuando acontece un alud en el resort vacacional en el que se hospedan. Una cinta que ejerce de perfecto manual idiosincrático sobre cómo entiende la ficción el cineasta de Västra Götaland.

El antepenúltimo mohicano

Twitter: @eamcinema | Park City, Utah.

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