El rastro

El origen del rastro se remonta a los siglos XV y XVI, y es que has de saber que este popular mercado dominical tradicional de la ciudad de Madrid tiene muchos años de historia a sus espaldas.

Por qué se llama rastro

La mayoría de los investigadores están de acuerdo en afirmar que el nombre de rastro es algo siniestro. En la zona donde hoy se ubica este mercado se encontraban los mataderos y desolladeros reales. Las bestias, una vez muertas, eran arrastradas de un lugar a otro dejando tras de sí un “rastro” de sangre.

De ahí que esta sea la denominación que después tomó este mercado. En un principio, a la venta de artículos de segunda mano se añadía también la de carne, aunque hoy solo se ha mantenido como tradicional la primera de estas actividades.

Dónde empieza el rastro

El rastro está por completo dentro del barrio de Embajadores, concretamente en el entorno de la plaza de Cascorro y de la calle Ribera de Curtidores. Si te preguntas dónde acaba el rastro, recuerda que se extiende hasta la ronda de Toledo.

Qué día es el rastro

De forma típica, el rastro se celebra en domingo. Esto es así desde hace siglos y son muchas las ciudades que han terminado por copiar la idea de Madrid, ya que cuentan con rastros propios para la venta de todo tipo de artículos.